Categorías
la Tierra

Foresta: De voluntariado en San Mateo

Ya les hable de FORESTA, una fundación que lucha por la reforestación de la isla en la que vivo, Gran Canaria. El sábado fuí a una jornada de reforestación en el municipio de San Mateo, si quieren apuntarse como voluntarios en foresta solo tienen que acudir a este enlace y en la próxima jornada de reforestación nos veremos por allí 🙂

Salimos del parque San Telmo a las 9 menos algo y a las 10 ya nos estaban esperando los sachos y el monte, junto a una amenazante niebla que se disipó rápidamente, seguramente el buen humor de la gente de correos que formaba la mayoría del grupo ayudó a que se levantara la niebla.

Había un perrito muy juguetón que nos hizo la jornada más divertida aun, eso si, en la hora del picnic no se veía a nadie con intención de compartir el bocata con el perro. Se ve que lo de usar el sacho despierta el apetito.

Plantamos Brezales y otras especies, según nos comentaron los monitores de foresta, pasarán 5 años hasta que los árboles tengan el tamaño de una persona y aproximadamente el 95% de los árboles plantados saldrán adelante. Uno de los monitores nos aconsejó que le hicieramos unas «orejas de conejo» a los árboles plantados. Esto es, teniendo en cuenta que estabamos reforestando un monte que estaba en pendiente, hacer dos surcos para que cuando llueva y el agua corra, el retoño de árbol aproveche la mayor cantidad posible.

Después de tomar el bocadillo, nos fuimos a hacer una pequeña pateada y los monitores nos explicaron algunas cosas sobre el estado de los montes de la isla y la vegetación. Uno de los voluntarios preguntó por la vegetación que se veía a lo largo de todo el monte. Me gustó mucho la respuesta del monitor.

Esto son retamas, dijo, mal llamadas «malezas», en la naturaleza no hay nada que sea «maleza». Cuando hay un incendio, las retamas son lo primero en crecer y a su sombra y abrigo vuelven a crecer los árboles. Así que son, por así decirlo, «bienezas».

Otro de los monitores nos habló de lo difícil que es conseguir suelo en el que plantar, debido a que casi todo el suelo de la isla es privado.

Así que es importante que la gente se conciencie, desde unos voluntarios como nosotros, a los propietarios de los montes. Que una vez que seamos una masa suficientemente grande, la clase política apostará por ello. Esperemos que la crisis ayude a recomenzar con buena letra. Tanto en la economía como en el medio ambiente y el desarrollo sostenible.