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fondos de escritorio Ubuntu

Fondos de escritorio de linux II

Hoy vamos a hacer otra recopilación de fondos de escritorio de linux, como ya hicimos hace tiempo. Escogeré algunos de los wallpapers que suelo ponerme en mi equipo y enlazaremos a algunas páginas donde se hagan recopilaciones de los mismos.

Mi actual fondo de pantalla es este:

Me gusta porque la parte superior se parece al tipico fondo de windows, el llamado «felicidad», el cual es una de las fotografías famosas de la historia (es una foto real, jomis se los explica), y en la parte inferior se ve lo bien asentado que está Ubuntu sobre toda esa tierra. Ese árbol no lo mueve ni Chuck Norris.

Siguiendo con los campos verdes, voy a poner otros dos fondos que he puesto últimamente. En la segunda de ella, tenemos a nuestro amigo Tux, haciendo de las suyas con la mariposa de Msn, por cierto, ¿se han preguntado por qué es una mariposa? Este tio tambien.


Les recomiendo una serie de artículos que están apareciendo en Bitelia últimamente, se trata de los escritorios bitélicos. La gente manda pantallazos de sus escritorios y si son interesantes, son comentados en el blog.

Para que no digan que solo pongo fondos de pantalla relajantes, voy a poner alguno más oscuro, de esos que nos animan a programar o a escribir frikerias en un blog :p

Tenemos este fondo de pantalla desde el espacio, sobre cuya temática pueden encontrar muchos más fondos de pantalla del espacio gratis y muy guapos en la galeria space wallpaper.

fondos de pantalla espacio

Y este es para cuando me quiero sentir como un elfo de los bosques y empiezo a hablar y escribir en élfico.

Espero que les haya gustado, otro día subo unos cuantos más.

Saludos!

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fotografia la Tierra

Foresta actuando con ingenio

Buenas! Este sábado hemos ido como voluntarios de la Fundación Foresta, de la cual ya les he hablado, al municipio de Ingenio (en el sureste de Gran Canaria). La labor de reforestación se ha realizado en colaboración con la consejería de medio ambiente del ayuntamiento de Ingenio. Además, al tratarse de una finca privada, tambien hay que agradecérselo al propietario del suelo.

foresta-ingenio-florido

En total, plantamos 200 acebuches, un árbol de tipo termófilo (que soportan temperaturas muy altas) y que es un endémismo de Canarias. Aquí tienen una foto de un acebuche ya adulto. Esperemos que en unos años, los que plantamos estén así.

el-acebuche-del-jardin-cas

Como siempre, la compañía del resto de voluntarios y de los monitores de Foresta, de lo más divertida e instructiva. Ya vamos cogiendo entrenamiento y plantamos bastante rápido. En el siguiente video se puede ver a un servidor haciendo una poceta para que el retoño de árbol aproveche la mayor cantidad de agua posible.

Ya sé que no tengo muy buena postura ni maña, pero no está mal para un informático :p la primera vez que fuí, pensé que para plantar un árbol bastaba con hacer $arbol->Plantar();

Una tarea muy importante de la reforestación es regar los árboles plantados. Para ello el ayuntamiento de Ingenio nos proporcionó una cuba de agua que hacía 9000 litros, tuvimos de sobra para llenar los baldes (cubos) de agua… 200 árboles a 4 cubos por árbol… 800 baldes de agua. Un trabajo duro pero agradecido 🙂

acebuche-foresta

Ya saben, si quieren conocer el monte canario y a la vez ayudar a reforestar la isla… no duden en apuntarse como voluntarios. Entre árbol y árbol tambien se puede aprovechar para tratar de hacer fotos artísticas en medio de la naturaleza.

margarita-el-florido-ingenio

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la Tierra Relatos

El Templo de la Vida (1)

La antigüedad, el imponente paso del tiempo, era algo que se sentía en el ambiente. La naturaleza, en aquel lugar, era prácticamente un solo ser, casi un ente. Algo vivo que oprimía el corazón. Puede que la definición más acertada para aquel lugar fuera la de Templo de la Vida.

El Sol, ardía violentamente más alla de la protección de la bóveda verde, gotitas de luz resbalaban juguetonas entre las altas copas de los ancestrales árboles. Unas impactaban directamente contra la suavidad del suelo, lleno de flores, arbustos y hojas caidas. Otras iluminaban por un segundo alguno de los pequeños insectos que revoloteaban a media altura, resaltando la vida que flotaba en el aire. Una ligera bruma de humedad lo envolvía todo, lo abrigaba y amparaba. Los rayos de luz construían caprichosas formas sobre la bruma, haciéndola parecer una bella cortina de seda.

El sonido que emitían los animales contribuía en la composición de aquella eterna sinfonía, el piar de los pajarillos que revoloteaban de una rama a otra, arropados por los ancianos árboles que les daban protección y alimento. Algun pequeño roedor correteaba con una agilidad endiablada entre las magníficas copas de los nobles gigantes de madera, y los insectos a los que ya me he referido contribuían a dar la sensación de que la vida se encontraba en cada palmo de suelo, en cada porción de aire.

El pequeño riachuelo que surcaba el bosque, no solo le aportaba más belleza, si tal cosa era posible. El agua que traía saciaba la sed de los alegres animales y hacía que el suelo del bosque, aquella alfombra viva, fuera mucho más fértil. Su sonido, por otro lado, sosegaba el alma de todos los seres vivos que en aquel verde ecosistema se encontraban.

Nadie sabe por qué razón, que motivación había, ni cómo fué posible que ocurriera algo así. El hecho es que ese día, en ese bosque, la historia cambió para siempre.

Empezó con un lamento, el más triste y sobrecogedor lamento que era posible emitir. Provenía del árbol más antiguo, aquel que ocupaba el centro del Templo de la Vida. Era un llamamiento que nunca antes había sido realizado, pero de alguna manera, todos los seres vivos que habitaban el bosque sabían que había llegado el día… (Continuará).