Al salir el sol empiezan a sonar los tambores. El frío, refresca los pulmones de los hombres al tomar la primera bocanada de aire del día… quizás, una de las últimas.
Comienzan a formar ordenadamente miles de almas, las cuales, puede que abarroten las puertas del Averno en unas horas. Cuatro inmensas columnas de disciplinadas tropas, cubren la campiña coloreada de suave naranja debido a la luz del sol recién nacido.
Los guerreros, expectantes, aguardan la arenga de su general…


Lo dijo Truji, el Abril 6 2008 @ 23:00
Mis mejores deseos al blog
Lo dijo Acatos cumple un año | Acatos, el Abril 6 2009 @ 7:41
[...] la primera entrada escribí un pequeño texto en el que hablaba de unas tropas que se desperezaban y una batalla que [...]